Cartas de su Amiga Eugenia |
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Eugenia cuenta la historia de su relación con Juli. Se trata de un mail enviado a Adrián, como respuesta al mail publicado en Clarín como correo de lectores. El mail central se complementa con otro del que, por ser personal, publicamos algunas partes. Como siempre aparece la enorme figura de Juli, siempre sorprendiéndonos y siempre confirmando lo que ya conocemos... |
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Hola, Adrián. No nos conocemos. Pero tenemos algo en común. Durante la vida de July nunca nos cruzamos. Es a partir de su muerte y de tu carta de lectores, que me contacto con vos. Espero no incomodar.
Me llamo María Eugenia y soy de Quilmes |
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| Hacía más de un año y medio que no veía a tu sobrino, pero lo conocí mucho y lo amé mucho más. | |
A continuación porciones del segundo mail |
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| Adrián
Ante todo, tenés mi absoluto permiso para enviar mis mails donde consideres necesario.
Quiero agradecerte tan generosa respuesta y aclararte que no era mi intención molestarte pidiéndote acompañamiento. Solo averiguar de que cementerio se trataba, como se llega. Pero no rechazo y valoro tu propuesta. Aún no sé si quiero ir, pero me gustaría tener ese dato en la manga.
La idea es al revés, yo estoy a tu disposición, y a la de la gente cercana e Julián. Como te contaba en el mail anterior, hacía bastante que no lo veía a July, y más allá de los escuetos contactos telefónicos y por mail que teníamos no formabamos más parte de la rutina del otro. Por eso su ausencia me genera un vacío diferente al que imagino están pasando.
Nosotros nos estuvimos viendo entre febrero del 2002 y mayo del 2003, a partir de ahi, existió una latente voluntad de reencontarnos, pero, como te dije, no sucedió.
A excepción de mis abuelos, que se murieron ya viejos, no me tocó perder a nadie cotidiano. Trato de imaginarme la sensación que eso puede representar, y me estremezco.
La tristeza y el dolor por la ausencia de Julian debe ser muy duro para ustedes, pero no se trata de comparar y clasificar desgarros.
Mi lamento no es por la nostalgia del día a día, ni por el vacío doméstico, ni nada de eso. Hacía bastante que Julián representaba el recuerdo de una época maravillosa y eso volvía con ciertas canciones, en algunos rincones, sobre pocos papeles y ante todo en el recurrente pensamiento que te juega la memoria.
Lo que me duele no es solamente saber que, por lo menos en esta vida, no nos vamos a reencontrar. Me duele por lo maravilloso que era. Por las cosas que le quedan pendientes a alguien que muere joven. Me duele porque el mundo se quedó medio chato, más oscuro, menos interesante, desde que July se fue. Era un chico "grande" y eso hacía que la vida fuera más brillante.
Espero continuemos en contacto. | |