Dos por
dieciocho Dos centavos valieron tus dieciocho
años.
Ese precio cobraron por tu vida. Una pequeña cuota en la ganancia del
jueves.
¿Quién miserable mercader puede poner el precio?
¿Quién cobarde
testaferro se esconde acusando y calculando riesgos
decidiendo que tu vida
vale dos centavos?
Cuando digo tu vida hablo de vos.
Digo tu
historia. Tus sueños. Tus proyectos.
Digo tu amor completo. Digo tus brazos
sobre mis hombros
y tus hombros rodeados por los míos.
Ahora
sólo nos queda el pasado.
El pasado nos une en cada recuerdo,
en cada
baldosa, en cada canción.
Cómo hacer para transitar el futuro
cuando sólo
quiero que el pasado vuelva, se detenga
y continúe allí para siempre.
Odio
el futuro
Porque ya no estás.
Odio el presente porque me robó el amor por
el futuro.
Sólo el pasado queda. Sólo allí quedo. Allí te encuentro para
siempre.
Encontrando la fuerza.
Pero jamás encontraré las
respuestas.
Rodolfo Rozengardt (6/1/05)
Volver a Homenajes<<>>Julián, mi Julián<<>>Julián, mi hijo<<>>Para Juli <<>>Julián R.<<>>El día siguiente
Imprimir Página<<>>Mail a Rodo