Carta a Correo de Lectores de Página 12 y Clarín, por supuesto no publicadas - Por Daniel Rozengardt

Lunes 16 de mayo de 2005

Sr. Director:

El día viernes los argentinos asistimos indignados a un doble despropósito:

Por un lado, en un fallo plagado de argumentos absurdos, la Cámara del Crimen resolvió la excarcelación de Chabán, sostenido en el argumento de no considerar que corriera peligro su concurrencia al juicio oral. Si bien tuvimos, horas más tarde, mayores detalles de la resolución, los familiares, conmocionados concurrimos (en mi caso no llegué, trabajo en La Plata) al lugar donde se supone se imparte justicia, para encontrarnos con un despliegue policial absolutamente insólito y con una clara intención de montar una provocación. La infinita angustia que la sensación de impunidad provocó en los familiares, fue el caldo propicio para que algunos servicios montaran el show que permitiera presentar ante la sociedad a unos irascibles familiares, que, en algunos casos, no pudieron contener su rabia y descargaron su bronca con lo que había a mano.

La reacción policial parece haber estado claramente meditada. Policías de civil y policías con uniforme sin chapas identificatorias, se dedicaron a golpear a mansalva a los familiares. Le partieron el brazo a una madre, le rompieron los dientes a un padre, cargaron contra todo el mundo y, en ese enjambre de empellones y atropellos, otra vez cargaron contra otro de mis sobrinos, en este caso Diego, hermano de Julián, muerto en Cromañón. A Diego, lo golpearon, le rompieron los lentes y lo empujaron con saña, por el solo hecho de querer ayudar a la madre que se encontraba en el piso luego de las agresiones sufridas.

Cuándo y dónde terminarán las agresiones permanentes de las que somos objetos por parte del aparato estatal? Hasta dónde debemos tolerar en silencio que estas actitudes sigan repitiéndose?

El Ministro del Interior, que el mismo día se rasgó las vestiduras por la iniquidad del fallo de la Cámara del Crimen, no es acaso el jefe de la Policía Federal? Hoy se comprometió, aparentemente, ante los familiares a realizar una investigación interna para determinar responsabilidades en la represión. La pregunta es sencilla: no sabe acaso el Sr Ministro quién es el que estaba a cargo del dispositivo? Cómo es que aún continúa en el cargo?

Sr. Ministro, ni la sociedad, ni los familiares y sobrevivientes y, desde luego nuestra familia soportamos más los golpes y las constantes agresiones de las autoridades. Exigimos una respuesta inmediata. Exigimos que no se sumen más agravios al tremendo dolor al que nos han llevado la ambición de empresarios irresponsables y el Estado con su política de ausencia en el cuidado y de lamentable presencia en la represión de los inocentes.

Basta de declaraciones mentirosas, que no se condicen con las políticas que se aplican.

Daniel Rozengardt, tío de Julián, fallecido en Cromañón.

DNI: 11.734.171

Memoria, verdad y justicia para Julián y todas las víctimas de Cromañon.

 

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