Carta a Página 12 (no publicada) - Por Adrián Rozengardt |
León Gieco y las corporaciones: donde todos perdemos |
| Corporativo. En su recorrido por dramas e historias de esta Argentina profunda y lacerada, León Gieco resultó ser un integrante más de una Corporación. Como las Corporaciones Judiciales, Militares, Políticas, Empresarias, que defienden ante todo sus intereses, caiga quien caiga, y cueste lo que cueste. Gieco ante Cromañon asume la peor de las posturas Corporativas. Y Corporativa con mayúscula, por que representa lo más tribal y miserable de lo que ha engendrado nuestra cultura. En el reportaje de "Radar", Página 12 del 26/6/05, León cuenta que compuso un tema pensando en Pato Fontanet, cantante de Callejeros, procesado, parte responsable (más allá de su grado de responsabilidad que deberá definir la justicia) de la peor masacre de adolescentes y jóvenes de la dictadura hasta la fecha. "Quería contradecir la mala onda que tiraron algunos artistas. No deberían ser tan inquisidores, porque todos estamos en la misma falta. En este país está todo tan atado con alambre que podría haber ocurrido mil veces". Y nos cuenta de que los únicos que tiraron buena onda a Callejeros fueron La Renga, Los Piojos y él. "A todos podría habernos pasado". Entonces los Corporativos cierran filas. Por las dudas, defendamos nuestros intereses comunes, blanqueemos y perdonemos a los que dentro de nuestra Corporación sean cuestionados. Que cante Fontanet con Gieco. No importa si es culpable o inocente, no importa si cuidó a nuestros chicos que fueron a disfrutar de la música, a encontrase con su gente, sus símbolos y sus sueños. No importa si tocaron en un lugar sin habilitación, sin puertas, con permiso de bengalas, con el triple de personas que las permitidas, sin contrato, todo trucho. No importa, la Corporación ofrecerá el micrófono de nuevo. Ninguna propuesta ha surgido del mundo de los músicos, de la industria de la música, aún la más comprometida con nuestra historia como León. Ni una idea de cómo enfrentar Cromañon y sus consecuencias, ni que hay que cambiar, ni como luchar por la verdad, la memoria y la justicia. Casi no hay músicos en las marchas, casi no hay rock acompañando a los familiares, no hay voces que se hayan alzado contra el modelo de negocio que mató a mi sobrino Julián y a 193 sobrinos más. No hay acusaciones a los empresarios, los funcionarios, a la policía, a ninguno de los responsables de la masacre. No hay reflexión, propuestas, solidaridad, no hay palabras. Total, en un país atado con alambre. Que cante Fontanet con Gieco, que la Corporación lo contenga. Quizás vendan muchos discos. Nosotros esperaremos a que cante la justicia y que la sociedad cante y grite acompañando nuestra lucha. Cantamos por nuestros chicos, a veces en silencio, a veces sin poder parar de llorar, pero cantamos y seguirán oyendo nuestra voz. Siempre. Adrián Rozengardt – tío de Julián Rozengardt, asesinado en Cromañón. Memoria, Verdad y Justicia para Julián y todas las víctimas de Cromañón
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