El juicio político, Chabán Callejeros - Respuestas de Rodolfo Rozengardt a entrevista para el Semanario “ECOS DE MI CIUDAD”, de la Ciudad de Coronel Dorrego
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Entrevista Sr. Rodolfo Rozengardt: Mi nombre es Sergio Segui, soy periodista de
Coronel Dorrego (ciudad del sur bonaerense, distante a Personalmente, estuve en contacto con Ud. entre
los meses de julio y agosto del año pasado, cuando lo entrevistamos por LU 26,
radio Coronel Dorrego. Desearía enormemente contar con su
testimonio. Las preguntas son, tan sólo, cuatro. A
continuación se las detallo.
1. ¿ Qué sensación le quedo tras la destitución
de Aníbal Ibarra, como Jefe del Gobierno porteño?. Es difícil sintetizar las
sensaciones personales que tuvimos quienes estuvimos como protagonistas del
proceso político que llevó a la destitución del Jefe de Gobierno de
También sensaciones nauseosas al
comprobar las ventas de voluntades de otros legisladores, al recibir sobre
nuestro cuerpo una tremenda campaña mediática dirigida por Ibarra y sus
asesores, con la complicidad de los grandes medios, para poner a los familiares
en el lugar de los victimarios y a los gobernantes, responsables de que el
boliche estuviera abierto a pesar de no tener los más mínimos requerimientos de
seguridad, en el lugar de los perseguidos. Pero en lo personal más íntimo, mi
sensación, compartida con numerosos padres, es que nada teníamos para festejar,
nada tenemos que ganar en esta lucha, no hay vuelta atrás en la historia, mi
hijo Julián no volverá aunque caigan todos los responsables. En todo caso, es la
sociedad porteña y argentina la que gana: gana en experiencia de lucha contra la
impunidad. Los políticos y todos los que tienen posición de responsabilidad
tendrán que cuidar un poco más a la gente porque tienen que dar cuenta de sus
actos. 2. ¿Qué cree sobre lo que dijo Chabán en
televisión? Creo que Chabán es un buen
psicópata y contó con la complicidad de los periodistas que le creyeron, porque
no se tomaron el trabajo de prepararse para esa entrevista, leyendo la causa
judicial, donde figuran con detalles, las culpas del empresario. Intenta, al
igual que Callejeros, aprovechar la condena a Ibarra para lavar culpas y
mostrarse como inocente víctima, presionando de ese modo ante la próxima
elevación al juicio oral. Debe actuar la justicia. 3. ¿Callejeros debería volver a
tocar? No, no debería. Ellos harán
negocios con la muerte de mi hijo y todos los demás. Deberían mostrarse
arrepentidos por su falta de cuidado, por su pasión bengalera, por la falta de
controles: murieron casi 200 personas que los seguían y ellos volverán a hacer
lo de siempre. Creo que no es justo. Si quieren seguir con la música, que es lo
que saben hacer, que lo hagan en nuevos grupos, con perfil más bajo, empezando
una nueva construcción. Son buenos músicos y gente inteligente, deberían
comprender el dolor que causarán a los familiares y a toda la sociedad este
“ninguneo” de la tragedia. También deben dar una señal a sus seguidores, que
desean su vuelta para mostrar que nada pasó, que es más fuerte “el aguante” que
la razón. Fueron co-responsables de esta masacre y deberían ser co-responsables
de su superación por la vía del cambio cultural en el rock. Callejeros murió esa
noche. ¿cómo puede seguir vivo con tantos muertos en su mochila? ¿No les
importa? ¿o acaso ese será su fuente de negocios en el futuro? Las empresas
discográficas, felices de la vuelta del “grupo de la muerte”. Facturar,
facturar, facturar, es el lema, lo demás, no importa.
Fue un año muy duro, en el que
todavía trato de entender cómo mi hijo, fuerte, vital, alegre, lleno de amigos y
proyectos, que gustaba de la música y el deporte, me dejó una noche para
escuchar un recital y ya no volvió más. Por mis otros hijos, por mí mismo, trato
de seguir adelante, trabajando, luchando, compartiendo los sueños con los que
quiero y me quieren. Le reitero mi intención de que su palabras formen parte de nuestra publicación. Sin intención de causarle más inconvenientes, y
esperando una respuesta favorable, lo saluda: SERGIO SEGUI ECOS DE MI CIUDAD Coronel
Dorrego. Buenos Aires.
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