Las bengalas, el rock y los jóvenes

Reflexiones compartidas desde un mail enviado por Rodolfo a la lista justicia por la masacre.

Denunciar corrupción y a la vez alentar las bengalas y la pirotecnia me parece moralmente insostenible.
A nuestros pibes los mató la corrupción que permitió (y alentó) justamente el uso de bengalas y pirotecnia en el rock. Si no entendemos esto, tendremos mucho más de lo mismo.
¿A qué llamamos corrupción?¿qué es algo corrupto?
En el Diccionario dice Corrupción, "vicio o abuso en costumbres"; Corromper, "echar a perder, pudrir"
Las bengalas son un producto de la tecnología militar que sirve para señalizar a la distancia, pedir ayuda o, a veces, iluminar. Tiene componentes altamente agresivos que pueden provocar quemaduras en el cuerpo o en las cosas cuando toca contacto con material ignífugo aún en grado mínimo. ¿Qué tiene que ver con la música?. Su uso en los recitales es la corrupción de la cultura musical.
Es un delito ingresar a un estadio, para eventos deportivos o musicales con bengalas o con pirotecnia, ¿por qué está prohibido? Sabemos que ha muerto gente en canchas de fútbol impactados por bengalas.
Son las armas de los enemigos de los jóvenes. Son las armas de los represores, de quienes han perseguido a nuestros jóvenes (a nosotros, lo tengo muy presente). Ahora en manos de los propios chicos se vuelven hacia sí mismos. Qué derrota más grande puede sufrir una persona, un grupo, que ser herido o muerto por uno de los suyos, con las armas que el enemigo le puso en las manos.
Eso es Cromañón. Los chicos murieron de la mano de uno de los suyos, con las armas del enemigo y en el escenario que pusieron los empresarios ambiciosos amparados por el poder político que también hace negocios. Y cuando digo empresarios, me refiero a los gerenciadores y los músicos, que hacen negocios juntos.
Por todo ello, recuperemos la música, en particular el rock para nosotros y los jóvenes, saquémosle las armas de autodestrucción que le pone el enemigo (como la falopa, como las bengalas), obliguemos a las autoridades a cumplir con su tarea y controlemos a los empresarios, reclamemos a los músicos a que revisen el modo de relacionarse con el público y la pirotecnia. Seamos honestos y consecuentes. No podemos reclamar contra la corrupción y por otro lado alentarla. ¿En qué lado estamos?
Rodolfo Rozengardt - 25/12/2005

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