Consecuencias del Juicio Político - Mail deRodolfo RozengardtEl mail del 5/03/2006 (previo al dictamen) fue dirigido a un grupo de amigos de Rodolfo. Lo compartimos. |
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La suerte está echada Estimados todos: "Alea jacta est" (la
suerte está echada) dijo Julio César y cruzó el Rubicón con sus tropas para
ocupar la ciudad, estableciendo un precedente original en la historia de
Roma.
Aquí pasa algo parecido. Las cartas están jugadas y
los legisladores votarán de acuerdo a sus conciencias o a sus negocios o a las
presiones que recibieron, en este momento institucional sin precedentes en la
historia de nuestro país.
Lo que está en juego es la capacidad de la
democracia de poner límites y controles a las actuaciones de sus gobernantes. Es
la capacidad de los ciudadanos de reclamar por el cumplimiento de los deberes
del Estado y sus funcionarios. Es la fuerza de la voluntad por la justicia que
se abre camino contra el poder que se defiende con todas sus armas.
Muchos políticos se asustan frente a este juicio
político justamente porque es un juicio político y a los políticos, lo que
constituye un peligroso precedente. El resultado influye en los significados de
las muertes de Cromañón: los culpables son los propios jóvenes y su cultura
(incluidos los músicos) o el sistema político que alienta la impunidad y la
corrupción.
Para ellos, se juega esa "seguridad" de la que han
gozado para hacer negocios con nuestro patrimonio y la caja de la Ciudad,
tercera en volumen del país. Es mucho dinero.
También se juega para ellos el futuro del gobierno
de la Ciudad. Todos los partidos hacen sus cálculos, es la ley de esta
democracia, y juegan según les convenga, salvo honrosas excepciones, que
podremos apreciar el martes en la votación.
El gobierno nacional es el que más gana con este
proceso. Si sale Ibarra, queda Telerman, hombre del peronismo que se queda con
dos años para gobernar y construir una fuerza capaz de sostenerse para las
próximas elecciones y demostrará que no hay proyecto progresista (ni ninguno)
fuera del peronismo. Si queda Ibarra, será tranzando todo con el aparato K. y
veremos cosas y personajes raros en puestos claves de la Ciudad. ¿Qué harán los
hombres K.? Depende de cómo juegue la interna del peronismo.
Al macrismo y, en general, la derecha, le conviene
un Jefe debilitado y sin oxígeno, por lo tanto, que quede Ibarra (aunque muy
golpeado) es el mejor negocio para ellos.
En noviembre, creo que el voto 30 fue un logro de
los familiares que ninguno de la corporación política se esperaba, ni Ibarra ni
la derecha. Luego, tuvieron que jugar con esas cartas. Hoy están más
atentos.
Los argumentos que manejaron los defensores
diversos del Suspendido han constituído falacias de todo calibre, cualquiera que
entienda un poco de lógica y tenga información y voluntad podría desarmar los
argumentos. Por ejemplo, la "falacia ad hominem" que consiste en descalificar al
que argumenta y con eso pretender destruir los argumentos pero sin argumentar.
Eso fue lo que hicieron con "la socia de Massera", cuando Devoto le contestó con
la misma idea sobre Strassera, por su pasado de fiscal servil de la dictadura
(bueno, de todos los gobiernos, ahora de este), Ibarra dijo que está en la
Historia de la Argentina, siguiendo la misma falacia, como si eso garantizara
algo en relación con este tema.
Luego la "conspiración de la derecha". Strassera,
Carlotto, Ibarra, nos acusan de derechistas, pero la verdad que este juicio y
todo lo relativo a Cromañón dividió por otro lado a la sociedad argentina. Hoy
en Perfil se puede apreciar un análisis inteligente y objetivo de Nancy Pazos y
una columna larga de Pepe Eliaschev despotricando contra el juicio político con
todos los argumentos típicos de la derecha.
Pero nosotros, víctimas de Cromañón, tenemos que
estar preparados. Ningún escenario que emerja de este juicio político será
favorable a nosotros. Si Ibarra pierde, lloverán sobre nosotros todos los
improperios y la culpabilización por haber dado este "golpe institucional" y la
persecución será implacable. Sufriremos por ello, aunque tengamos cierta
tranquilidad por haber logrado algo tan importante. Si Ibarra gana, nos
sentiremos defraudados por la derrota tanto en lo personal como en lo social, ya
que habrá sido una oportunidad perdida para mejorar nuestra sociedad podrida. No
hay victorias posibles en esta lucha, ya hemos perdido, nada nos recupera las
vidas de los chicos. Sólo nos mueve la dignidad y la memoria. No debemos
desesperar. No debemos alimentar los fantasmas que han creado a nuestro
alrededor. Aceptemos los resultados de esta "batalla democrática".
Tampoco es esta acción la única ni la más
importante que nos toca en la lucha. Sólo es la más visible. Ibarra no es el
asesino de Cromañón, es uno de los máximos responsables de que se desmantelara
el control y del abandono de las víctimas. Es gravísimo, pero no acaba allí las
responsabilidades. Sabemos que hay otros responsables, en primer lugar en el
propio sistema político y policial y todos los demás, que no vale la pena
nombrar hoy.
Y estamos todos nosotros, los ciudadanos, los
jóvenes que deben replantear el modo de vincularse con su cultura.
Nuestra lucha no empezó ni terminará el martes, en
realidad, recién empieza.
Rodolfo Rozengardt - 5/03/2006
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