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En representación de la mirada de los jóvenes, presentamos el texto leído por las alumnas del Instituto Superior de Educación Física, Mariela Cisneros y Evangelina Alba :En primer lugar queremos decir que al pensar en comunicar algo referido a lo ocurrido en Cromañon, tuvimos que desembocar en cuestiones culturales e históricas, donde como conclusión está presente en todas las ideas surgidas la palabra OLVIDO. ¿Por qué olvidamos? No creemos poder dar una respuesta que abarque el real y complejo significado de esta pregunta. Es más, creemos que es importante que puedan surgir nuevos interrogantes para pensar y pensarnos a nosotros mismos en esta sociedad Argentina. Pero si podemos reflexionar partiendo de esta pregunta: (en que) el olvido no surge del azar, está instaurado históricamente en los sucesos que hemos vivido como argentinos y creemos muy relacionado con el miedo y la angustia, como estrategia política para seguir separando más a los integrantes de esta sociedad. ¿Y por qué ocurre esto? ¿Por la ideología en la que estamos acostumbrados a vivir? Una ideología que está tan fuertemente arraigada que normaliza las conductas, donde el capital individual y social es lo que prima y lo que necesitamos para triunfar, competir, y ser mejor cada uno para vivir mejor, supuestamente. Pero NO como sociedad ya que destruye nuestra identidad nacional y la solidaridad. Y lo vemos reflejado en estos sucesos. Por ejemplo ¿cuántos argentinos piden justicia por lo que ocurrió? ¿Cuántos no cambian el canal cuando ven en los medios esta tragedia?¿Cuántos lo recordarán en su memoria, pero no para guardarla sino para que sea un arma que despierte a los pueblos dormidos que no la dejan vivir, que la callan y no la dejan volar? Ante esto opinamos esta tragedia no es un hecho trágico; es una evidencia de cómo nuestra historia como argentinos nos forma, nos da cuerpo y nos mata a la vez. No podemos responsabilizar entonces a una sola persona de lo que ocurrió. Sino a un sistema que empieza a cobrar forma y que es revisado recién cuando somos víctimas visibles de lo que sucede.
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